Musicoterapeuta: El arte contrarresta el cáncer en niños y hace adultos sanos

Estàndard

Vitoria, 13 jul (EFE).- Camino Bengoechea, musicoterapeuta en la unidad de Oncología Pediátrica del Hospital Montepríncipe (Madrid), una de las que tiene mayor tasa de supervivencia de Europa, afirma en una entrevista con EFE que el arte “contrarresta” el cáncer y ayuda a los niños a superar la enfermedad y a ser adultos sanos.

Bengoechea, que participa en Vitoria en el III Congreso Nacional de Terapias Creativas, forma parte del equipo de la doctora López Ibor en el Hospital Montepríncipe, que ha conseguido una tasa de curación del cáncer en niños y adolescentes del 84 por ciento.
La musicoterapeuta vallisoletana explica que cada vez son más los hospitales españoles que incorporan estas técnicas a sus equipos y unidades, aunque todavía hay una gran distancia con países como Dinamarca, Estados Unidos o Inglaterra.
Para un niño enfermo de cáncer construir instrumentos durante su estancia en el hospital, cantar, componer o pintar su propio retrato supone “conectar” con su aspecto vital y “contrarrestar” el cáncer, que es una enfermedad que “deconstruye”.
Además, se consigue que la enfermedad no sea un paréntesis en la vida del niño y que vea este período como “una oportunidad de aprendizaje” y de incorporar nuevas experiencias para afrontar una adversidad en el futuro.
La musicoterapia forma parte del diagnóstico del cáncer, del tratamiento y del seguimiento posterior hasta que un día, el niño recibe “el sello de curado”, ha indicado.
Los niños son muy receptivos a estas técnicas, lo que no quiere decir que no estén tristes o enfadados, pero se trabaja con esas emociones para transformarlas y devolverles la ilusión y la esperanza.
Si a consecuencia de un tumor cerebral ven limitada su movilidad física, el musicoterapeuta se convierte “en sus pies y en sus manos” y canta o toca la música que los niños han compuesto cuando todavía podían hacerlo.
“Somos su instrumento para que ellos suenen”, ha indicado Camino, que ha destacado que estos niños y sus familias consiguen a través de estas técnicas “no tener amargura y aliviar el dolor del alma”.
Camino se apoya en los lenguajes del arte, la pintura, el cine, la animación, el baile o la música “para que los niños expresen todo lo que necesitan decir”.
La musicoterapeuta explica que cada vez hay más evidencias científicas que demuestra que las terapias creativas forman parte del ámbito de la salud y afirma que su eficacia se observa de manera casi inmediata en los niños con cáncer porque no han perdido la espontaneidad.
Camino opina que a través de la musicoterapia y de otras técnicas creativas los niños se convierten “en actores y protagonistas de su propio proceso de tratamiento” y por eso consiguen transformar la enfermedad en salud. EFE
Vitoria, 13 jul (EFE).- Camino Bengoechea, musicoterapeuta en la unidad de Oncología Pediátrica del Hospital Montepríncipe (Madrid), una de las que tiene mayor tasa de supervivencia de Europa, afirma en una entrevista con EFE que el arte “contrarresta” el cáncer y ayuda a los niños a superar la enfermedad y a ser adultos sanos.
Bengoechea, que participa en Vitoria en el III Congreso Nacional de Terapias Creativas, forma parte del equipo de la doctora López Ibor en el Hospital Montepríncipe, que ha conseguido una tasa de curación del cáncer en niños y adolescentes del 84 por ciento.
La musicoterapeuta vallisoletana explica que cada vez son más los hospitales españoles que incorporan estas técnicas a sus equipos y unidades, aunque todavía hay una gran distancia con países como Dinamarca, Estados Unidos o Inglaterra.
Para un niño enfermo de cáncer construir instrumentos durante su estancia en el hospital, cantar, componer o pintar su propio retrato supone “conectar” con su aspecto vital y “contrarrestar” el cáncer, que es una enfermedad que “deconstruye”.
Además, se consigue que la enfermedad no sea un paréntesis en la vida del niño y que vea este período como “una oportunidad de aprendizaje” y de incorporar nuevas experiencias para afrontar una adversidad en el futuro.
La musicoterapia forma parte del diagnóstico del cáncer, del tratamiento y del seguimiento posterior hasta que un día, el niño recibe “el sello de curado”, ha indicado.
Los niños son muy receptivos a estas técnicas, lo que no quiere decir que no estén tristes o enfadados, pero se trabaja con esas emociones para transformarlas y devolverles la ilusión y la esperanza.
Si a consecuencia de un tumor cerebral ven limitada su movilidad física, el musicoterapeuta se convierte “en sus pies y en sus manos” y canta o toca la música que los niños han compuesto cuando todavía podían hacerlo.
“Somos su instrumento para que ellos suenen”, ha indicado Camino, que ha destacado que estos niños y sus familias consiguen a través de estas técnicas “no tener amargura y aliviar el dolor del alma”.
Camino se apoya en los lenguajes del arte, la pintura, el cine, la animación, el baile o la música “para que los niños expresen todo lo que necesitan decir”.
La musicoterapeuta explica que cada vez hay más evidencias científicas que demuestra que las terapias creativas forman parte del ámbito de la salud y afirma que su eficacia se observa de manera casi inmediata en los niños con cáncer porque no han perdido la espontaneidad.
Camino opina que a través de la musicoterapia y de otras técnicas creativas los niños se convierten “en actores y protagonistas de su propio proceso de tratamiento” y por eso consiguen transformar la enfermedad en salud. EFE
Anuncis

Deixa un comentari

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

Esteu comentant fent servir el compte WordPress.com. Log Out / Canvia )

Twitter picture

Esteu comentant fent servir el compte Twitter. Log Out / Canvia )

Facebook photo

Esteu comentant fent servir el compte Facebook. Log Out / Canvia )

Google+ photo

Esteu comentant fent servir el compte Google+. Log Out / Canvia )

Connecting to %s