¿Sientes apego a ciertos alimentos? Conoce aquí por qué ocurre

Estàndard

Algunas comidas causan más “debilidad” que otras, pero todas representan carencias tanto nutricionales como energéticas.

¿Tienes a veces unas ganas irresistibles de comer chocolate? ¿O quizás de pronto sientes la necesidad de tomar un helado aunque no haga calor? No te angusties porque no sólo eres tú: en el mundo hay muchas personas que tienen problemas de apego a ciertos alimentos.

Según Montse Bradford, profesora de cocina y terapeuta emocional, la “debilidad” por algunas comidas generalmente se origina por una carencia, ya sea a nivel físico, emocional, mental, o por una desconexión interior o espiritual. “No existen apegos alimenticios, sino carencias energéticas”, afirma en su libro “La alimentación y las emociones” (Océano), y agrega que cuando una persona se siente atraída por ciertos alimentos o sustancias, significa que interiormente está muy vacía. Por esta razón -sostiene- es importante saber descifrar y entender el mensaje de los apegos alimenticios.

Pero, ¿qué se debe hacer cuando se sienten ganas de comer algo en específico? La autora sugiere dos caminos: en primer lugar, tomar el alimento en una cantidad moderada justo en el momento en que se produce el deseo y, luego, comprobar el origen de la carencia para equilibrarlo de la forma más conveniente.

En su libro, Montse Bradford identifica los grupos de alimentos más populares a los que las personas suelen sentir apego y las carencias, tanto nutricionales como energéticas, que representan. Aquí están:

1.- Deseo de productos animales (carnes, aves, embutidos, jamón, huevos, quesos salados, etc.): Nutricionalmente significa que a la persona le hacen falta proteínas, grasa, aceite, minerales y sal. Energéticamente simboliza que tiene carencia por alimentos concentrados, que alimenten, den un efecto de densidad, solidez, potencia, calor, sabor fuerte, que revigoricen.

2.- Deseo de productos lácteos: (leche, mantequilla, yogur, quesos blandos, crema, etc.):En términos nutricionales representa que el individuo necesita calcio, vitaminas, grasa ligera, minerales y proteínas. En el ámbito energético, este apego simboliza que hay una carencia por sensación cremosa, dulce, relajante, expansiva y evasiva.

3.- Deseo de dulces (fabricados a base de azúcares refinados; azúcares artificiales como la fructosa y la sacarina; endulzantes muy concentrados que generan reacciones rápidas, como la miel y la stevia; chocolates, helados, pastelería, etc.): Nutricionalmente significa falta de carbohidratos, glucosa y proteínas. Energéticamente representa que la persona tiene carencia por energía instantánea, es decir, aquella que genera movimiento.

4.- Deseo de bollería y horneados de harina: Según la autora, mucha gente siente apego a este hábito, a pesar de que en la bollería o pastelería se utilizan harinas refinadas, levaduras artificiales, azúcares refinados o artificiales, grasa animal, colorantes, aditivios y un sinfín de sustancias que intoxican el cuerpo físico. Por esta razón, en términos nutricionales, la debilidad por este tipo de alimentos representa una carencia por carbohidratos, proteínas, calor, textura seca y crujiente, densidad, efecto de solidez y potencia, de sentirse lleno. En tanto, energéticamente hablando, el significado de la carencia está dado por el tipo de bollería u horneado que se escoja, además de la clase de productos que lo acompañen.

5.- Deseo de aceites y grasas: Nutricionalmente simboliza que a la persona le hacen falta proteínas, grasas, y platos que alimenten y nutran. Asimismo, representa la necesidad de cambiar drásticamente de una alimentación carnívora a una vegetariana. En términos energéticos significa carencia por calor interno, densidad, alimentos que revitalicen, activen o llenen.

6.- Deseo de estimulantes: En este caso, Montse Bradford se refiere a dos: el alcohol y el café. Respecto al primero, la autora lo califica como “una droga de evasión, universalmente aceptada en la actual sociedad de consumo”. “Todo el mundo lo utiliza para alterar su estado anímico, para salir de su propia realidad”, dice. Desearlo representa dos tipos de carencias: una física (por ejemplo, falta de verduras, ensaladas, frutas, etc.; exceso de cereales o condimentos salados; falta de momentos de relajo y conexión interior; pocas horas de descanso, etc.), y una emocional y mental (se utiliza como remedio para los problemas, ya que al instante se sienten sus efectos, y ayuda a evadirse de lo que preocupa y no se quiere enfrentar).

En relación al café, Montse Bradford afirma que se abusa mucho de él, aunque aclara que su efecto es diferente del que produce el alcohol. “También altera el sistema nervioso, pero en lugar de evadirnos de nuestra realidad, nos genera una energía de concentración, presencia y claridad mental, si se usa con moderación y en los momentos oportunos. Aporta un efecto de sociabilidad, de estimulación mental, energía rápida y facilidad en la comunicación”, sostiene la autora. Sin embargo, agrega que si se utiliza en un momento dado y en una cantidad moderada, puede resultar útil, pero si se toma como hábito y en grandes cantidades, puede crear muchos desequilibrios.

¿Por qué en los países mediterráneos se consume tanto café? La autora asegura que esto se debe a un excesivo consumo de grasas saturadas, sal, aceite en la cocina, y productos picantes (ajo, especies) y ácidos (vinagre). Asimismo, desearlo representa una carencia de sabor dulce en la comida o la falta de una alimentación estable, lo que provoca bajones de energía durante el día. De esta manera, para sustituirlo, Montse Bradford sugiere reflexionar sobre estas necesidades y compensarlas.

7.- Deseo de snacks salados (papas fritas o cualquier snack seco prefabricado artificialmente con colorantes, aditivos, exceso de sal y grasa): Nutricionalmente significa carencia por minerales, sal, proteínas, grasa y aceite. En términos energéticos, simboliza falta de alimentos concentrados, que den un efecto de densidad, solidez, potencia, calor, sabor fuerte y revigoricen.

PARA REFLEXIONAR

Montse Bradford propone el siguiente ejercicio para que cada uno pueda entender su situación personal.

1.- Pinta o dibuja el alimento o alimentos que tienen poder sobre ti o hacia los que sientes apego. Hazlos lo más reales posibles.

2.- Mirando los alimentos dibujados, contesta las siguientes preguntas con sinceridad y transparencia total:

– ¿Cuál es mi carencia a nivel físico?
– ¿Qué mensaje me está dando?
– ¿Qué falta o sobra en mi alimentación diaria que me hace desear esto o aquello?
– ¿Qué efecto energético debo generar más en alimentos y en estilos de cocción?
– ¿Qué platos a nivel sensorial suplirían mi carencia o apego?
– ¿Qué platos a nivel energético suplirían mi carencia o apego?

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